Áreas Protegidas: esenciales para la salud del planeta y para nuestro futuro

Un Encuentro Imprescindible para la Agenda Ambiental de la Región

En un momento en que las presiones sobre los ecosistemas se están intensificando más que nunca, hay también un creciente reconocimiento de que los ambientes naturales son un pilar fundamental para la salud humana y el bienestar. Ante este panorama crítico, uno de los esfuerzos que se realiza a nivel regional para enfrentar los retos mencionados es el III Congreso de Áreas Protegidas de Latinoamérica y el Caribe (III CAPLAC), que se realizará en Lima - Perú, entre el 14 y el 17 de octubre de 2019 bajo el lema “Soluciones para el bienestar y el desarrollo sostenible”.

Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia
Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia. © Gregoire Dubois

Este III Congreso Latinoamericano y del Caribe tiene el desafío de continuar la construcción de consensos alcanzados en los dos eventos regionales previos (Santa Marta 1997 y Bariloche 2007) y en el anterior Congreso Mundial de Parques de Sidney; a la vez que plantea una visión y estrategia hacia los próximos encuentros: El Congreso Mundial de la Naturaleza que ocurrirá en 2020, el siguiente Congreso Mundial de Parques, y el IV CAPLAC. Se trazarán los próximos 10 años en materia de áreas protegidas: cómo orientar las políticas públicas sobre diversidad biológica, gobernanza, sostenibilidad, servicios ecosistémicos, turismo, pesquería y otras actividades económicas a las cuales contribuyen estos espacios naturales que generan bienestar y calidad de vida. 

 

Se espera que el evento convoque a más de dos mil personas de Latinoamérica y del Caribe, incluyendo a gobiernos, autoridades de áreas protegidas, organizaciones no gubernamentales, ambientalistas, juventudes, pueblos indígenas, comunidad académica, sector privado y otros sectores de la sociedad.

Mono ardilla con cría
Mono ardilla con cría. P N Corcovado, Costa Rica. © Gregoire Dubois

Una construcción histórica que se consolida

En 2010, las Partes de la Convención sobre la Diversidad Biológica, adoptaron el Plan Estratégico 2010-2020 y sus 20 Metas Aichi. Desde entonces, éste ha sido endosado por varios Acuerdos Ambientales Multilaterales como un marco global para éste tema.

 

Las áreas protegidas, en las que se adoptan medidas especiales para conservar la diversidad biológica y los procesos ecológicos, se han considerado desde hace mucho como una herramienta clave para prevenir la pérdida de biodiversidad a nivel mundial. Hace ya más de un siglo que se designan áreas de protección especial por su belleza natural y su calidad de resguardo de algunas de las especies más espectaculares.

 

El Congreso Mundial de Parques de la UICN es el principal foro mundial para establecer la agenda de áreas protegidas y se lleva a cabo aproximadamente cada diez años desde 1962. El último tuvo lugar en 2014, en Sídney, Australia y como resultado de las discusiones de gobiernos, organizaciones internacionales, comunidades, líderes de la sociedad civil y pueblos indígenas, se formuló la Promesa de Sídney, con cuatro pilares fundamentales que representan una visión para el futuro, y doce enfoques innovadores para lograr transformaciones, soluciones y promesas de países, comunidades de estados, donantes, organizaciones y otros actores, para apoyar las áreas protegidas. En Latinoamérica se han realizado (intercalados entre los Congresos Mundiales respectivos) dos Congresos Latinoamericanos de áreas protegidas: el primero de ellos en Santa Marta - Colombia, en 1997 y el segundo en Bariloche - Argentina, en 2007.

Pinguino Rey
Pingüino Rey, Tierra del Fuego, Chile © Gregoire Dubois

El contexto planetario actual y el rol de las áreas protegidas

Asegurar un futuro más sostenible para las personas y el planeta requerirá un reconocimiento mayor del rol que las áreas protegidas desempeñan para garantizar el desarrollo sostenible. El fortalecimiento de la comunicación en relación con los beneficios que dichas áreas ofrecen a todos los sectores de la sociedad ayudará a demostrar sus valores económicos y sociales para las generaciones existentes y futuras.

 

Desde la creación del primer parque nacional del planeta, de acuerdo con el Reporte de Protected Planet de 2016, poco menos del 15% de las áreas terrestres y continentales del mundo, poco más del 10% de las áreas costeras y marinas dentro de la jurisdicción nacional, y aproximadamente el 4% de los océanos mundiales están cubiertos por áreas protegidas, representando actualmente más de 100.000 áreas con protección ambiental.

 

A principios del pasado mes de mayo la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, por sus siglas en inglés) lanzó un histórico Informe de Evaluación Global que proporciona evidencia irrefutable sobre el rápido deterioro de la naturaleza en el mundo y de las contribuciones que brinda la biodiversidad a las personas.

 

El estudio científico de 1.800 páginas con evidencia proporcionada por 400 expertos de 50 países, destaca que las acciones humanas han alterado significativamente la naturaleza en todo el mundo. Tres cuartas partes del ambiente terrestre y alrededor del 66% del medio ambiente marino se han alterado considerablemente. Más de un tercio de la superficie terrestre del mundo y casi el 75% de los recursos de agua dulce ahora se dedican a la producción agrícola o ganadera. Alrededor de 1 millón de especies de animales y vegetales están en peligro de extinción, muchas en las próximas décadas, más que nunca en la historia de la humanidad. Mientras tanto alrededor del 30% de los alimentos producidos globalmente son desechados como basura.

PN Los Glaciares, Argentina.
PN Los Glaciares, Argentina. © Marcelo Cora

Aunque mucho se ha avanzado en los últimos 10 años, todavía quedan retos pendientes, tales como incluir los aportes provenientes de las llamadas Otras Medidas de Conservación (OMEC) diferentes a las áreas protegidas establecidas en el nivel nacional; y mejorar la representatividad de las áreas protegidas en cuanto a las regiones ecológicas del mundo, incluyendo de manera especial las Áreas Clave de Biodiversidad (KBA´s por sus siglas en inglés) y las ampliaciones requeridas de las áreas protegidas para asegurar la prestación de servicios de los ecosistemas para la gente.

 

También se necesitan más evaluaciones de la efectividad del manejo de las áreas protegidas para entender mejor su impacto y contribución, evaluaciones de la gama y el valor de los servicios y beneficios derivados de estos espacios naturales para reforzar el apoyo a los mecanismos de financiación de la biodiversidad y a las estrategias para sostener redes de gestión, incluyendo el pago por servicios ecosistémicos, la asignación de presupuestos gubernamentales adicionales y la financiación a través de desarrollo significativo. En el mismo sentido, es necesario acoger a los pueblos indígenas y las comunidades locales en las estructuras de gobernanza compartida y en la gestión de las áreas protegidas, así como involucrar al sector privado y a la sociedad civil en general en las estrategias relacionadas con ellas.

Es momento de participar activamente; por eso los esperamos en el Centro de Convenciones de Lima, ya que nunca la necesidad de conservar la biodiversidad y la herencia cultural ha sido más grande -y más universalmente aceptada- que ahora. Entre todos podemos multiplicar la energía de los debates que se generen en el marco de este encuentro.

La protección y permanencia de las áreas protegidas es un desafío no solo para gobiernos sino para todos los actores que conforman la sociedad y por esto es de fundamental importancia que empresas e instituciones que estén interesadas se vinculen al evento, ya sea mediante una participación efectiva, o brindando soporte mediante las modalidades de patrocinio definidas.

 

Contacto para medios y redes: medios@areasprotegidas-latinoamerica.org

El programa de este III CAPLAC es un esfuerzo conjunto de varias organizaciones, entre las que se destacan las Oficinas Regionales de la FAO para América Latina y el Caribe; de la UICN para América del Sur;  de UICN para México, Centroamérica y El Caribe; la Comisión Mundial de Áreas Protegidas de la UICN en América del Sur; Sernanp y el Ministerio del Ambiente  (Perú); la Red Latinoamericana de Cooperación Técnica en Parques Nacionales, otras Áreas Protegidas Flora y Fauna Silvestres (REDPARQUES); la Comisión de Educación y Comunicación de la UICN (CEC) y el Movimiento #NaturalezaParaTodos #NatureForAll; la Comisión de Gestión de Ecosistemas  de la UICN; WWF; Instituto Chico Mendes — ICMBio (Brasil); Pronatura (México) y Parques Nacionales Naturales de Colombia.